La operación exige estándares óptimos de mantenimiento para asegurar continuidad y confiabilidad en un sistema que moviliza 2,4 millones de viajes diarios. Ante fallas críticas, se generan impactos masivos en la ciudad y alta exposición mediática. Para enfrentar estos escenarios, se implementó un modelo integral de comunicación de crisis, multicanal y en tiempo real, que entrega información oportuna, clara y orientada a apoyar decisiones de viaje y resguardar la confianza ciudadana.