En un septiembre saturado por las mismas campañas de siempre, “El Picoteo del Mejor País de Chile” convirtió memes y códigos icónicos de internet en una nueva forma de celebrar la chilenidad. Aprovechando el vínculo histórico de Evercrisp con los chilenos, la campaña dejó de ser publicidad para transformarse en conversación cultural: las personas compartían, comentaban y jugaban con el contenido, logrando que la marca se adueñara culturalmente de Fiestas Patrias.